Un proyecto que nace ante la necesidad detectada en la formación inicial del profesorado de Educación Primaria: la dificultad de los futuros maestros y maestras para ofrecer respuestas claras, rigurosas y adaptadas a las preguntas científicas que plantea su alumnado. Con un doble objetivo —dotar al estudiantado universitario de una herramienta práctica que refuerce su seguridad y solvencia al explicar contenidos científicos, y mantener viva la curiosidad natural de niños y niñas desde edades tempranas— la iniciativa ha permitido recopilar 368 “porqués” formulados en aulas asturianas por parte de 95 estudiantes en prácticas.
Tras un proceso de análisis y selección, se identificaron 248 preguntas relacionadas con ámbitos como la física, la astronomía, la biología, la química o la meteorología, entre otros. A partir de ellas se diseñó una exposición didáctica compuesta por 10 láminas que abordan cuestiones como por qué la Luna cambia de forma, por qué el cielo es azul o por qué aparece el arco iris. El material fue distribuido en 41 centros educativos, prioritariamente en zonas rurales, llegando a 1.326 escolares. El proyecto continuó con la redacción de un libro de divulgación que recogió 100 preguntas y respuestas adaptadas al nivel de Educación Primaria, seleccionadas por su frecuencia, su vinculación curricular y su potencial para fomentar la curiosidad científica.